De niño
De pequeños muchos queremos ser superhéroes, héroes semi-divinos, o parecernos al prota favorito de nuestro libro de aventuras.
Al crecer, lo de ser héroes de una tragedia griega se nos suele pasar, al menos a algunos. Lo cual no quita que, en mi caso, me siga gustando buscar referentes. Será el niño que sigo llevando dentro.
De adulto
No se si hablaría de héroes, quizá si de arquetipos o de patrones. Un héroe es algo tan intenso que no cuadra con una edad adulta, en la que los sueños están, quizá, tapados por cambios, por experiencias, en la que nos permitimos soñar de otra manera.
En cualquier caso, sin dudarlo, diría varios
Andrew Ender Wiggin
La Little People
De alguna manera Piggy, Ralph y Jack
Andrew Ender Wiggin
Polifacético, complejo, para mi lo importante no es el estratega que cuenta Orson Scott Card sino otra faceta, tan o más importante: el personaje que sufre, no por él sino por sus enemigos a los que destruye solo después de amarles y conocerles mejor o igual que ellos se conocen a si mismos.
¿Por qué? porque me gusta parafrasearlo, pensar que en realidad, cuando trabajamos como un buen consultor, lo que intentamos hacer, aunque no sea capaz de expresarlo con precisión, es averiguar lo que quieren, lo que desean, aunque ni siquiera lo tengan claro.
Al igual que Ender ansío conocer, querer a mi cliente, pero, en este caso, no para destruir sino para construir.
La Little People de Murakami en 1Q84
Siniestros, extraños, ¿por qué un personaje de este tipo? No por lo que es, sino por lo que hace: urdimbres de hilos de aire para construir algo que parezca tangible y real, aunque sea un no ser.
¿Por qué? Porque encuentro un paralelismo, si hablo de tecnología hablo de abstraer, de juntar ideas, de retorcer conceptos de hacer realidad sueños o ideas creando algo donde no había más que aire. ¿tangible? No, ¿real? me pregunto ¿Qué es la realidad? quizá solo ese ser que no es es.
Piggy, Jack, Ralph en el Señor de las Moscas de Golding
Porque, todo lo que hacemos no va de individuos, va de personas, de equipos que deben estar cohesionados, buscando un objetivo, eso si, esperemos que más noble que el de Jack.
En resumen
No son héroes los que me acompañan en mi vida de adulto, son arquetipos o patrones que he identificado en libros que he leído. Patrones que, sin duda, emergen de más de 2000 años de historia occidental.
Así que releyéndolo, supongo que todos los trabajos y profesiones tendrán algo de parecido, cambiando, eso si, las herramientas que utilizamos.

