Cuantas veces no hemos dicho u oído, lo de discutir sobre el “sexo de los ángeles”, haciendo referencia a las discusiones del clero y pueblo bizantino, mientras el Turco asediaba las puertas de la ciudad.
La verdad es que es una leyenda. Ni el patriarca de Constantinopla, ni el resto de clero, ni mucho menos el emperador Constantino XI estaban para semejantes cuitas mientras Mehmet bombardeaba la muralla sin piedad. Aunque, como casi todas las leyendas, ésta tiene su base de verdad; en este caso en los acalorados debates de los primeros padres de la Iglesia.
Dejando de la lado la historia, ¿Cuántas veces no nos pasa lo mismo en las organizaciones? ¿Cuántas veces no discutimos/debatimos sobre aspectos que, a ojos externos, pueden parecer insustanciales?
Trabajar en equipo supone que haya distintos pareceres y opiniones, incluso sutiles, sobre un mismo tema. Pero eso es altamente positivo, puesto que nos enriquecemos a nosotros y al grupo en su conjunto… para mí una de las mayores ventajas del trabajo colectivo vs. el individual. Un grupo debe, o debería, ser más que la suma de las cualidades individuales.
Claro, el problema está cuando ese objetivo no se cumple, cuando los debates - acalorados o no - impiden vislumbrar a dónde queremos llegar. Cuando no percibimos lo que es realmente importante y nos centramos en esas “discusiones bizantinas”, sin querer darnos cuenta de lo que realmente pasa alrededor.
Para mi las claves para evitarlo pasan por,
Asumir las propias responsabilidades, las que son específicamente nuestras y aquellas que derivan de la delegación que ejercemos.
Respetar las opiniones.
Intentar empatizar con el punto de vista de los otros, ponernos en su pellejo, plantearnos ¿qué haría yo si estuviera en su lugar?
Buscar puntos de encuentro, aunque pequeños que permitan que la conversación discurra por cauces navegables.
Y lo de siempre… aunque no es fácil… intentar expresarse siempre de forma positiva.
Seguro que se me olvida algo... pero a partir de aquí, intentar ser consciente de la realidad que nos rodea, ver cómo aprovechar las oportunidades y solventar los problemas.

