Si miro hacia atrás hay muchas cosas de las que me arrepiento.
No el haber estudiado lo que estudié. Me gusta mi profesión y lo que aprendí, aunque hay muchas cosas que he olvidado. Pero quizá si cambiaría algo de cómo lo hice.
Con la distancia, podría juzgar el para que correr tanto, si era necesario acabar en los 5 años justos. Pero estaría ignorando mi circunstancia y mi entorno familiar, así que no me quejaré de ello. Mi momento fue distinto al de mis hijos, por fortuna o desgracia.
De lo que me quejo es de haberme centrado exclusivamente en los aspectos más técnicos y exclusivamente centrados en mi formación como teleco, ignorando la posibilidad de enriquecerme a través del contacto con otras asignaturas de otras titulaciones.
Es como si deliberadamente hubiera optado por extirpar una parte de mi, focalizando mi objetivo en lo que creía debía ser y hacer.
Es quizá un tema de orientación, ¿de consejo?
Por eso me cuesta entender el empeño que tenemos ahora en insistir en complejos dobles grados y formaciones tan poco integrales. Me pregunto, ¿no sería mejor en vez de estudiar un doble grado en matemáticas y física, estudiar matemáticas y filosofía? O ¿enriquecer las ingenierías con una visión antropológica?
Podemos asumir que eso vendrá, que recuperaremos lo que no hicimos. No se hasta que punto es cierto, depende de nosotros está claro. Porque lo que creo que es cierto es que negar la complejidad de la persona, y asumir que somos sólo una cosa es negarnos a nosotros mismos.
Discusión sobre este post
Sin posts

