A veces que hay demasiadas cosas que hacer. Muchos frentes abiertos en los que no deja de venirme a la mente la frase de Tolkien en boca de Bilbo Bolsón
…me siento como un trocito de mantequilla untado sobre demasiado pan…
Es inevitable… asi que lo único que queda es intentar sobrellevarlo o, mejor aún, aprender a superarlo.
En estas ocasiones, más allá de centrarme en lo esencial, priorizar, marcarme objetivos, hacer deporte y todas esas cosas… a mi lo que también me funciona es buscar en cada cosa que hago, y que me desborda, algo nuevo, diferente que me permite mentalmente no solo focalizarme en el resultado sino en mi propio aprendizaje y mejora.
¿Sabes por qué?
Porque si nos dejamos llevar, al final no nos queda nada.

